Más allá de ser profesional y cumplir con lo prometido, trabajar en servicio al cliente significa crear momentos, crear recuerdos, hacer sonreír. Hay pequeños gestos que dejarán tus clientes encantados, en cualquier circunstancia:

Cartas personalizadas escritas a mano
No subestimes el poder de una sincera tarjeta o carta de agradecimiento,entregada a un nuevo cliente. Siempre habrá algo especial con
los materiales escritos a mano.

No tienes su dirección? Envíale un correo muy personal, auténtico, relevante. Cualquiera que sea el medio, tómate un momento para agradecer a los que compran tu producto y creen en tu visión.
Se accesible
Es muy simple: contesta rápido, ten iniciativa, haz seguimiento de los problemas a resolver e intenta resolverlos en pocas horas. Revisa tus redes sociales, de nuevo, contesta rápido, involúcrate, ofrece, se disponible.
Se divertido
No importa cual es tu producto o servicio, tus cliente no deben solamente comprarlo y sacarle provecho, pero también se deben divertir. El humor y la capacidad de no tomarse muy en serio crean siempre un terreno común en las relaciones interhumanas.
Aprovecha oportunidades como los días festivos o los eventos especiales para hacer videos y fotografías divertidas y enviarlas a tus clientes, jugar juegos o hacer regalos entretenidos. Porque la gente quiere hacer negocios con seres humanos, no con robots.
Se honesto
Todos cometemos errores y no todos nuestros clientes tendrán una experiencia increíble, pero lo que importa es cómo enfrentamos éstos errores, cuando se producen. Si tu empresa comete unor, hay que asumirlo, pedir disculpas y arreglarlo de la mejor manera. No siempre tendrás clientes felices, pero su lealtad tiene mucho que ver con tu actitud frente a este tipo de situaciones.